Símbolo del Concilio de Nicea

 

¿Por qué lo tenemos aquí, el símbolo del Concilio de Nicea? Porque representa cientos de pastores quienes lucharon contra el malentendimiento acerca del Señor Jesucristo y la Trinidad. Porque han pasado siglos y siglos y los más sabios de las edades han probado sus enseñanzas y no quieren negar su verdad. Porque cada vez cuando han surgido dudas contra ello, preguntas acerca de las conclusiones, o nuevas ideas en su contra, la iglesia fiel siempre liberar con sus fieles palabras.


Creemos en un solo Dios,

Padre todopoderoso,

Creador del cielo y de la tierra,

de todo lo visible y invisible.

Creemos en un solo Señor Jesucristo,

Hijo único de Dios,

nacido del Padre antes de todos los siglos:

Dios de Dios,

Luz de Luz,

Dios verdadero de Dios verdadero,

engendrado, no creado,

de la misma naturaleza que el Padre,

por quien todo fue hecho;

que por nosotros los hombre y por nuestra salvación bajó del cielo,

y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, virgen,

y se hizo hombre;

y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato:

padeció y fue sepultado,

y resucitó al tercer día, según las Escrituras,

y subió al cielo,

y está sentado a la derecha del Padre;

y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos,

y su reino no tendrá fin.

Creemos en el Espíritu Santo, Señor  y dador de vida,

que procede del Padre y del Hijo,

que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria,

y que habló por los profetas.

Creemos en la iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.

Reconocemos un solo bautismo para el perdón de los pecados.

Esperamos la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.

Amén.